¿Y qué ha pasado hoy?, que no me he enterado,
y qué ha pasado hoy, que ya no te percibo igual,
qué acaso lo ocurrido ha sido irreparable,
o simplemente es que te has dado cuenta de la verdad,
finalmente te has percatado de quién soy,
o aún mejor dicho de lo que soy.
El Silencio que había sido roto hace apenas unos días,
se ha vuelto emperador de mis mañanas y de mis noches,
quizá, tan sólo quizá lo ocurrido y lo destruido se han aliado,
en deleznable complicidad en mi contra.
No hay peor destino que el ignorar las verdades aliadas,
más aún guardo la esperanza , esa que fallece al tiempo del último aliento,
la esperanza de hurgar en tus avellanados ojos para encontrar aceptación,
pero tal vez la distancia, o tus propias y ocultas circunstancias me la niegan.
Y ante tal contundencia, no quedo más que desnudo ante ti,
pero no de esa desnudez sensual, anfitriona del orgasmo,
sino aquella que desprotege a la persona y su alma, la más peligrosa.
Sí la más peligrosa porque deja indefensos los sentimientos y pensamientos.
Y aquí desnudo frente a ti me encuentro aún con la ecuación irresuelta,
sabedora de la verdad ya eres, ahora tú decides si me dejas por tú piel hacer vibrar tu alma y algo más
y qué ha pasado hoy, que ya no te percibo igual,
qué acaso lo ocurrido ha sido irreparable,
o simplemente es que te has dado cuenta de la verdad,
finalmente te has percatado de quién soy,
o aún mejor dicho de lo que soy.
El Silencio que había sido roto hace apenas unos días,
se ha vuelto emperador de mis mañanas y de mis noches,
quizá, tan sólo quizá lo ocurrido y lo destruido se han aliado,
en deleznable complicidad en mi contra.
No hay peor destino que el ignorar las verdades aliadas,
más aún guardo la esperanza , esa que fallece al tiempo del último aliento,
la esperanza de hurgar en tus avellanados ojos para encontrar aceptación,
pero tal vez la distancia, o tus propias y ocultas circunstancias me la niegan.
Y ante tal contundencia, no quedo más que desnudo ante ti,
pero no de esa desnudez sensual, anfitriona del orgasmo,
sino aquella que desprotege a la persona y su alma, la más peligrosa.
Sí la más peligrosa porque deja indefensos los sentimientos y pensamientos.
Y aquí desnudo frente a ti me encuentro aún con la ecuación irresuelta,
sabedora de la verdad ya eres, ahora tú decides si me dejas por tú piel hacer vibrar tu alma y algo más
...o como es tu derecho hacerme marchar.

2 comentarios:
Afortunada debe ser quien inspira ese sentimiento, si fuera yo, buscaría por todos los medios posibles mantener contacto, y aceptaría el deleite de esa proposición...
Hermoso, delicado... Felicidades!
Simplemente hermoso, imposible no enamorarse de ti.
Publicar un comentario